Mekhraj Kari de Mashhad 

Arte de crear joyas con turquesa y otras piedras

Hay muchas minas de piedras preciosas en la provincia de Jorasán Razaví y en las ciudades de los alrededores. Por tanto, una de las artesanías más florecientes en esta provincia es la fabricación de joyas con piedras preciosas conocidas como “Mekhraj Kari”. Algunas de las piedras preciosas más importantes son: aguamarina, ágata, tipos de cuarzo, turquesa y zeolita, de las cuales la turquesa y el ágata son las más populares. Los especialistas creen que no hay dos piezas de turquesa iguales e idénticas, al igual que las huellas dactilares, la turquesa también es única. En la actualidad, los talleres de talla de piedra más importantes de Irán se encuentran en Mashhad, donde se tallan cada año toneladas de ágata y turquesa. Los talleres de Mashhad utilizan tanto métodos tradicionales como modernos.

En esta artesanía, para mantener la belleza natural y las vetas de las piedras preciosas, no se utiliza pegamento. Para fijar las piedras, la base está diseñada de manera que no se dañen las piedras. Un poco de presión puede provocar fracturas y arañazos. El Mekhraj Kari se aplica a joyas como pendientes, collares, anillos, broches, etc. En 2018, Mashhad fue inscrita como Ciudad de Gema en el mundo.

Khorjín de Chaharmahal y Bakhtiarí

Chaharmahal y Bakhtiarí, a pesar de ser pequeña en extensión, alberga dos de las tribus más importantes de Irán: Bakhtirí y Qashqayí que han influido en la artesanía de otras ciudades. Además de su uso en la vida cotidiana, el khorjín, un tipo de alforja, tiene otros usos en la cultura de la sociedad nómada. Los nómadas lo utilizan, en tamaños distintos, como bolsa, equipaje y cofre.

Los pequeños khorjíns denominados “Akbeh” se utilizan para transportar documentos, objetos de valor, objetos personales y joyas. Algunos son utilizados principalmente por las mujeres que montan a caballo y los cuelgan del sillín para llevar sus pertenencias.

Además del khorjín, también hay pompones, conocidos como Varaneh, que se mueven cuando el animal trota y evitan las picaduras de abejas u otros insectos y reducen el riesgo de que el animal agache la cabeza para alejar las moscas. Los grandes khorjíns se utilizan para transportar alimentos y herramientas habituales, también utilizados para transportar objetos cotidianos por los habitantes de Chaharmahal y Bakhtiarí.

Kashi Haft Rang de Shiraz (Azulejos de Siete Colores)

La industria del azulejo, más utilizada en los ornamentos de muchas estructuras y especialmente en las mezquitas de Irán, tiene una historia muy antigua, al igual que la cerámica. Según los objetos encontrados, el inicio de la fabricación de azulejos se remonta a la dinastía aqueménida, lo cual era común hasta el siglo XIV d. C.

El término “Haft Rang”, cuyo significado es siete colores, fue utilizado por primera vez por un historiador real de la dinastía iljaní para describir la técnica de la pintura de esmalte, y sigue utilizándose hasta la actualidad. El número siete, sin embargo, no se refiere al número exacto de los colores, ya que en esta técnica son más importantes la composición y la armonía de los colores. Actualmente, los azulejos Haft Rang se fabrican en 15×15 cm en siete colores: azul, turquesa, rojo, amarillo, leonado, negro y blanco. Esta técnica evita que los colores se mezclen entre sí porque están bien separados por líneas de un tipo especial de tinta con componentes de aceite y magnesio. Los azulejos Haft Rang de Shiraz son destacados en cuanto a la calidad por excelencia.

Otra diferencia notable de los azulejos de Shiraz es el dibujo de “Gol o Morq” (flores y pájaros). Colores como el verde claro, el rosa, el amarillo y el blanco son más comunes en Shiraz y, entre ellos, el rosa es el más utilizado. La mezquita Nasir ol-Molk  es la obra ejemplar en uso de los azulejos de siete colores, más bien conocida como la Mezquita Rosa. Otros monumentos de Shiraz que se han beneficiado de los azulejos de siete colores son la mezquita Vakil, el Jardín de Narenjestán y el Jardín de Eram.

Gereh Chiní

Ventanas, persianas, cajones y vidrieras de Teherán

Una de las artesanías decorativas tradicionales de Irán es el Gereh Chiní, que significa literalmente hacer nudos, o el arte de colocar piezas de madera, finamente cortadas, sobre una superficie acorde a un patrón específico. Los nudos geométricos, con repetición rítmica, se consideran parte esencial del Gereh Chiní. El arte de Gereh Chiní arte llegó a su apogeo durante la dinastía safávida como un tipo de arte decorativo para los objetos de la corte. En el Gereh Chiní, las piezas de madera se utilizan en su color crudo y no se les añade barniz. Según los artistas que practican este arte, el plátano es la mejor madera para este trabajo.

Sin embargo, la madera de otros árboles como nogal, haya, almendro, arándano, peral y azufaifo, se utiliza para fabricar estructuras como puertas de santuarios, sillas, puertas y ventanas, marcos de cuadros, mesas, separadores y muchos otros artículos decorativos. Hay siete tipos de nudos y cada uno de ellos tiene su propio fondo y diseño. Este método también es usable para hacer la ventana de guillotina del Orsi persa, una especie de ventana hecha con una mezcla de nudos y vidrieras. Esas hermosas ventanas se utilizaron principalmente durante la dinastía Zand y Kayar. Cuanto más finas sean las piezas de madera, más valioso será el producto. El uso de uniones macho y hembra hace que las piezas de Gereh Chiní sean resistentes a los diferentes climas de Irán. Por tanto, las obras de este arte tienen una gran variedad, como ventanas, cajones, cofres y puertas.

Chehel Sotún y las mansiones históricas de Isfahán, las casas de los Tabatabai, Abbasí y Borudjerdi en Kashan y el Palacio Golestán en Teherán son los prototipos de este arte.

Firuzeh Kubi (Incrustación de Turquesa) de Isfahán

Una de las artesanías más populares de Irán es la incrustación de turquesa. El Firuzeh Kubi consiste en pequeñas piezas de piedra turquesa que se incrustan, a modo de mosaico, en una base de cobre, plata, latón o bronce, cubriendo toda la base o partes de ella. El Firuzeh Kubi es un oficio bastante reciente, apenas iniciado hace setenta años. Se inventó por primera vez para decorar joyas como pendientes, pulseras, broches, etc. Hoy en día, el Firuzeh Kubi es uno de los recuerdos más famosos de Isfahán. Las gemas de turquesa que se utilizan en esta artesanía proceden de los talleres de piedra y de las piedras no usables para otros fines.

Para rellenar los espacios entre las piezas incrustadas, se calienta la base a 40° C, se vierte polvo de goma y se rellenan los espacios con trozos más pequeos. Los espacios restantes estarán rellenados con cera azul. En el siguiente paso, se alisa la superficie y, por último, el producto se pule hasta conseguir una superficie brillante y lisa. Las ánforas y los jarrones de Firuzeh Kubi se encuentran entre los artículos más codiciados de Isfahán.

Cristal de Alborz

La talla de vidrio, datada de la dinastía aqueménida, es uno de los métodos más originales y comunes de decoración de obras de vidrio. Los artesanos del período sasánida también disponían de gran habilidad en tallar del vidrio, por lo que las obras del vidrio pertenecientes al período islámico estaban influenciadas por las de antigua Persia. De hecho, la talla es el proceso complementario y decorativo más antiguo que se ha llevado a cabo en cristales durante siglos. Pero en Irán, lo que hoy se conoce como el torno de vidrio inició en 1935, cuando se estableció una fábrica de vidrio iraní. En este proceso artístico, se tallan distintos diseños en piezas de cristal utilizando piedras específicas más duras que el vidrio.

Los diseños utilizados en el tallado de vidrio son en su mayoría imaginativos y hechos de memoria, y suelen inspirarse en los pensamientos del tallador, incluyendo principalmente paisley, motivos geométricos y arabescos como las seis estrellas angulares, el sol, etc. La provincia de Alborz es uno de los centros más importantes de producción de cristal en Irán, y los productos mayoritariamente son tarros, vasos, botellas, candelabros, cuencos, platos y ensaladeras.

Arte del Vidrio Soplado de Teherán (Shishegarí)

La industria artesanal del vidrio tiene una larga historia en Irán, y los investigadores datan la antigüedad de esta producción artística al año 2000 a. C. De hecho, los materiales descubiertos en el Zigurat de Choga Zanbil en Susa, Lorestán, Persépolis y otras regiones de Irán han puesto de manifiesto su reivindicación.

Los diferentes métodos de transformación de vidrio son: soplado, moldeado, laminado e hilado. Para producir vidrio mediante la técnica del soplado, se vierten las materias primas en un horno para fundirlas y, una vez fundidas completamente, el artesano sumerge un tipo de varilla, llamado Dam, en el vidrio fundido mientras lo hace girar enrollándolo alrededor de un extremo del soplete, lo cual da lugar a una pequeña burbuja llamada “la primera bola”. En el siguiente paso, se extrae otra pieza del horno envolviéndola alrededor de la primera bola. El artesano crea la forma deseada formando la bola con las herramientas adecuadas, incluidas las tijeras para cortar las hileras del vidrio fundido. A continuación, las piezas talladas se conservan en un arca cuya temperatura es de 45-55° C para enfriarse.

En cuanto a los objetos de vidrio soplado, la variedad es inmensa incluyendo objetos decorativos como candelabros, jarrones, espejos, ventanas, cuencos, ánforas y jarras.

Dulces para degustar o regalar

Helado tradicional iraní: Akbar Mashti

Akbar Mashti, nacido en un pueblo de Malayer, fue el primer iraní quien puso en marcha el negocio de helados. Su verdadero nombre era Akbar Mashhadi Malayeri y decidió abrir la primera heladería de Irán con la ayuda financiera de su hermano.

Akbar Mashti utilizaba algunas hierbas en lugar de aditivos alimentarios esforzándose mucho. En aquella época, debido a la falta de existencia de la nevera, los heladeros tenían que ir a las montañas de los alrededores de Teherán  en busca de hielo durante el invierno y la gente utilizaba neveras naturales. Los hermanos también cavaron pozos de hasta 60 metros de profundidad para almacenar hielo y producir su típico helado iraní en verano.

Desde entonces, el helado tradicional iraní se conoce como Akbar Mashti Bastani (helado), que suele servirse entre dos trozos de barquillo blanco crujiente. La combinación de leche, huevos, azúcar, agua de rosas, azafrán, vainilla y pistachos es definitivamente una elección genial, mientras los trozos de crema helada del interior completan el sabor. Puede pedir un simple helado tradicional o un helado de azafrán o incluso una combinación de ambos. El acompañamiento de un buen Faludeh también será agradablemente sabroso.

Dulces para degustar o regalar

Halva Ardeh (pasta de sésamo iraní)

Halva Ardeh, además de tener un sabor extraordinario, también goza un alto valor nutricio, aunque no se recomienda abusar de él, sobre todo porque es muy calórico y aporta mucha energía. Este nutritivo alimento se prepara con crema de sésamo, harina de trigo, nueces tostadas y picadas, coco en polvo, almendras o semillas de girasol, azúcar o zumo de uva, solución de azafrán, pistacho en polvo y mantequilla. Consumirlo en el desayuno es uno de los hábitos alimenticios de los iraníes.

Dulces para degustar o regalar

Dulces de Yazd

Yazd es uno de los lugares de visita obligada en Irán, conocido por su casco antiguo y las torres de viento “Badgir”. Las bellezas y los monumentos históricos de esta ciudad atraen a turistas de todo el mundo.  Algunos de los dulces tradicionales de Yazd tienen muchos admiradores no sólo en Irán, sino también en todo el mundo.

  • Qottab: la dulzura indescriptible de este delicioso postre es el azúcar en polvo que queda en nuestros dedos al dar un mordisco. El Qottab es uno de los dulces tradicionales más famosos y populares de la provincia de Yazd.

 El Qottab consta de dos partes, conocidas como capa exterior e interior. La capa exterior es frita en aceite y está compuesta por harina de trigo, leche, yogur y yema de huevo. Esta capa, después de freírse, se recubre con azúcar en polvo. El núcleo interior consiste en una mezcla de almendras en polvo, azúcar en polvo y cardamomo. Entre los dulces iraníes, los que merecen absolutamente la pena probar son: Sohan, Gaz, Qotab, Baqlava y Kolouché.

  • Magdalenas de Yazd: otro de los dulces tradicionales de la provincia de Yazd es el llamado “Pastelito Yazdí”, conocido en todo Irán. Este delicioso pastel es uno de los postres que también se preparan en otras partes del país y se sirven durante las ceremonias religiosas, para dar la bienvenida a los invitados o incluso durante otras reuniones. Para preparar estas magdalenas se utiliza harina, pistacho, yogur, vainilla, sal, huevos, bicarbonato y azúcar en polvo.

  • Baklava: es un postre popular y tradicional iraní que se prepara en algunas provincias como Yazd. Los habitantes de la provincia de Yazd también preparan otro tipo de este postre, conocido como Baklava Yazdi. Es un postre agradable, delicioso, popular y encantador que se puede preparar fácilmente en casa dedicando algo de tiempo y paciencia. Para preparar este postre, se necesitan yema de huevo, aceite, levadura, mantequilla, sal, agua de rosas, harina blanca, azúcar, agua, pistacho en polvo, almendra en polvo, cardamomo y azúcar en polvo.

  • Pashmak (algodón de azúcar): un caramelo ligero como la paja, suave como el algodón, dulce como la miel y muy delicioso. Los ingredientes del Pashmak son: azúcar, harina, aceite, vinagre y agua.

  • Manqa: otro postre tradicional de la provincia de Yazd. Este dulce local tiene un aspecto y un sabor diferentes a los de sus compatriotas, y ocupa un lugar especial entre los habitantes de Yazd. Uno de los utensilios necesarios para cocinar el Manqa es el molde que se utiliza para darle forma y luego freírlo en aceite. Para preparar el Manqa se utiliza almidón, agua de rosas, harina de arroz, harina blanca, huevos, azafrán y azúcar.

  • Haji Badam: es un postre delicioso, sabroso y aromático. Es uno de los alimentos más consumidos que se ha ganado una buena posición entre las familias iraníes. Este delicioso postre es uno de los dulces tradicionales de la provincia de Yazd. Se prepara ampliamente en muchas ciudades del país como Kashan. Para preparar Haji Badam, se necesita agua de rosas, yema de huevo, bicarbonato de sodio, azúcar en polvo, cardamomo y almendras.

  • Noql: este caramelo evoca en la memoria de los iraníes muchos bellos y dulces recuerdos de la infancia ya que siempre los abuelos lo tenían en sus bolsillos para halagar el paladar de sus nietos. Y aún hoy se recibe a los invitados con té y Noql en un platillo. El Noql no falta ni siquiera en las ceremonias y, al igual que la tradición del arroz blanco, en Irán el Noql se lanza a las novias y simboliza buena suerte y prosperidad. El Noql se prepara combinando ingredientes sencillos como almendras y pistachos que se cubren con una capa blanca azucarada.